Enero





Enero tiene un halo de tiempo renacido
de cambio, de promesas,
de rupturas con todo lo que araña.

Pero el día es iluso
y simula un calor que no calienta
bajo el frío de siempre que recorre las dudas,
o se envuelve en mi falda con alguna alegría
que revuela en mis sombras.

No es el tiempo, soy yo
quién se encarama a ratos
buscando en los balcones la cara del asombro.

Enero sigue igual que algún diciembre
aunque inventen mis ojos una nueva mirada
profunda como un pozo
que te cubra los huesos
o alimente tu boca con el pan de mis noches.

Soy yo la que fabrico mis oasis
en los suelos urbanos

mientras enero duerme.
 


Rosario Alonso



Sin mirar el reloj






Por mi frente
se clavó una tristeza de caracol agónico
y camino despacio,
muy despacio,
enredada en las babas de la vida.


Pero te doy mis ojos cuando hablas
si asaltas el espacio más fecundo
que aún me sobrevive.


Hoy no miro el reloj
ni el cielo por si llueve,
mis ojos te persiguen
y recorro las calles sin moverme del sitio,
un paso por detrás de los horarios.


Si tardo no te apures
estoy restaurando mi velamen
para que el viento empuje a tu lugar sin calma.


Rosario Alonso

 


Péndulo




En cuestión de minutos
voy de la luz a la sombra
y me hago de noche.

(Rosario Alonso)

 ***

A veces me paseo
por el largo andamiaje de baldosas
que acerca mi cuerpo hacia lo más oscuro
y paulatinamente
me saturo de sombras.

Otras retorno al otro extremo
por el largo pasillo que cansa de mirarlo
y se me van pegando claridades
y calideces.

Así voy,
como un péndulo
sin encontrar el punto donde anclarme.

Me acostumbré a los polos
y a buscar caracoles incluso bajo el mármol.

Sé que allí viven.


Rosario Alonso

 


Jennifer Maestre. Lápices y erizos.



Jennifer Maestre


Jennifer Maestre y sus erizos de  "colores"


Jennifer Maestre (Johannesburgo, 1959) es una escultora sudafricana, artista residente en Massachusetts, conocida internacionalmente por sus esculturas de lápices.

Se graduó en el Wellesley College y obtuvo una licenciatura en Bella Artes (BFA) del Massachusetts College of Art .

Gran parte de su inspiración para las formas y texturas de sus obras proviene de las del erizo de mar. Para realizar las esculturas de lápices, Jennifer hace uso de una variedad de lápices, aguja y costura. Toma cientos de lápices, los corta en pequeñas secciones de 1 pulgada, taladra un agujero en cada sección, los afila y los cose juntos.
























Aldaba







Todo me parecía oscuro sin tu aliento,
sin esa voz de aldaba
que convoca a las puertas de mi sangre.

Todo se entristecía por ser cuerpo sin ente,
un pájaro castrado de las plumas
con un rincón común donde morirse.

Todo se abrió de golpe
y en la premonición de tu presencia
se me vino encima la palabra,
desnuda en los adornos,
expositiva,
con la verdad rugiendo.

Camino hacia la sombra como un faro.

No temas,
está entrado la luz por una grieta
que indulta a mi piel de las corazas.



Rosario Alonso


Dudas







Hay dudas en tus ojos, como péndulos
oscilan y las veo
morderte las pestañas.

Veo fuego y cristales en tus cuencas,
quemaduras que arañan al silencio
sin romperse la cáscara
que desentierra el grito.

Un pinchazo cercano a un mal augurio
se te clava en los iris.

Hay dos mundos de sal en tus heridas
y deseos de tierra y azafranes
que buscan
el temblor de los campos.

Y te haces de pronto enredadera
sacando un leve brote
-de tí mismo-
para escapar del tiempo.

Pero
te entretiene ese círculo en que giras.

Todo es duda en tu piel
todo es pregunta.



Rosario Alonso





Luna nueva






Regresas
y me encuentras al borde
de un abismo, en las sombras,
en la traquea del viento que contiene su grito
para hacerme huracán contra mí misma.

Soy luna nueva y es por eso
que lo oscuro me entrega adentro de su piel,
sin un visado.
Se aleja la blancura en medio de mis fases,
en medio de un vaivén desde tu luz.

Nada hay más suicida que mirarse a los ojos
si el vacío devora.

Pero regresas
con un sol en los dientes
dispuesto a masticarme la negrura,
anegando estos pies con tus arenas
de cálidas arcillas.

No temas,
ya camino hacia ti con mi cuarto creciente.


Rosario Alonso




El pozo






 

Primero nos hablaron de esas aguas tan puras
que incansables manaban de aquel pozo.

Pusieron en mis labios toda la sed del mundo,
y se me evaporó de golpe la saliva
se me engordó la lengua
y el cielo de la boca se me hizo desierto.

Después vino la asfixia
la sal,
el desvarío,
la arena que asentó en mi garganta
 su gránulo de asombro.

Mi cabeza -diana de los soles-
hervía con el pelo
y todas las ideas se hicieron pergamino.

Así me encaminaron hacia el pozo
y abierta a los destellos
lamía manantiales en forma de espejismo.

Por último exclamaron
¡acércate, observa qué profunda es su base
y mira toda el agua que alojan sus paredes!
El polvo de los pies lo percibí de barro
y tras cada pisada se me esponjó la hierba.

¡Tómala toda, bebe, sí, es tuya!
y al asomarme al borde cortaron mi cabeza.


Rosario Alonso


Midway






Midway y su drama



Hoy nos vamos a  Midway. Es una isla remota y aislada en medio del Pacífico, cien millas al noroeste de Hawai. Allí no viene personas, viven pájaros.

El vídeo nos ofrece una oportunidad de presenciar y comprender nuestro papel en una tragedia ambiental. En ese lugar rodeado de belleza donde viven los albatros el fotógrafo Cris Jordan nos enseña la realidad que sufren estas aves a través de cada instantánea de su cámara. Es tremendo.

Merece la pena verlo y reflexionar.






 

Sé todos los cuentos (León Felipe)





 

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.


León Felipe


Hobbit House

Familia Daly


Hobbit House


Hogar, dulce hogar, y cada uno se adecua su casita a sus gustos y necesidades y… ¿Por qué no? Si nos apetece vivir en una casita en el bosque al más puro estilo hobbit, pues no la construimos y punto pelota. Esto, más o menos, es lo que pensó la familia Dale antes de levantar la casa de sus sueños.

Aunque los motivos llevaron a los Dale a vivir en una casa tan peculiar no fueron los de emular a los pequeños hombrecillos del señor de los anillos, si no otros muy distintos y bastante más respetables; vivir en total simbiosis con el medio y la naturaleza e intentar respetarla al máximo, causando el mínimo impacto visual y ambiental posible.


Toda la casa está construida con piedra natural, troncos y ramas, incluidos interiores y mobiliario. De una sola planta, el techo está cubierto de musgo que desciende suavemente para simular un pequeño montículo en el bosque. Paredes y suelos están hechos de paja compactada y barro, con láminas de plástico para aislar la humedad. Los objetos indispensables y “no naturales” son completamente reciclados y, cómo no, la casa se alimenta de energía solar y el agua es tomada de una pequeña cascada cercana. La hicieron con sus propias manos y el costo de construcción fue de aproximadamente de 3000 libras.

En resumen, los Dale transpiran ecología y han decidido crear su hogar en consecuencia. Su casita está en un bosque de Thornbury, Gran Bretaña y se la conoce por Woodland Home o Hobbit House.







Expolio (Versos en crisis)




Expolio

A tu lado
cruzan la calle el frío y la tristeza
como dos forajidos.

Parece que las luces se burlan de tu paso.

De repente percibes que te has quedado solo
porque nadie maldice
y todo es palabra de la palabrería.

También tú recorriste ese camino
de palmada en la espalda
cuando estabas seguro,
-real y suficiente-
amparado en el rol de tu contrato fijo.

Nada te queda a salvo del expolio,
tan sólo lágrimas.


Rosario Alonso

Escucha (Versos en crisis)


Escucha


Escucha
el dinero nos habla
desde su corazón de piedra.




Rosario Alonso

Abre los ojos (Versos en crisis)



Abre los ojos



Abre los ojos.

No ocurrió una catástrofe de la naturaleza
aunque un temblor maldito
agrietó los mañanas.

Tampoco las quimeras se teletransportaron
desde un huracán que pasó de repente.

Ni la avaricia de un sunami
se llevó las viviendas
con sus manos ingratas.

Y aún así
pretendes que elevemos un mechero
cantando canciocillas-gominola.

Me indigno, sí,
y me indigno del cinismo
y me vuelvo a indignar.

Así que me perdonas
si me marcho enseguida
y te dejo
dando palmaditas de ánimo
a gentes ya sin sangre,

desde tu posición de Gandhi de juguete.


Rosario Alonso

Espinos (Versos en crisis)




Espinos

No hay vuelta atrás
por mucho que prediquen
senderos a la inversa.

La esperanza camina por espinos
oliendo a muerto.


Rosario Alonso

Aquí no pasa nada (Versos en crisis)




Aquí no pasa nada


Hace frío en la calle
y en el mundo.


La tele guarda la apariencia
de “aquí no pasa nada”
y nos ofrece un cuento de miel y gelatina.


La gente se va quedando a solas
con su tristeza en guerra.


Rosario Alonso

Será (Versos en crisis)





Será


Será que el día avanza hacia una meta incierta
y yo me quedo atrás
rodando en las rutinas que aprendí de memoria.



Será que espero verte
y me cuentes las cosas que incorporo al cajón
donde guardo las calles,
las cifras de parados,
los desahucios del día,
y montones de lágrimas.



Quizá no es el momento
de pintarle paisajes a las cuatro paredes
que rodean mi exilio,
pero invento aire libre
y atravieso la mente que me lleva muy lejos…


al final del absurdo.





Rosario Alonso